Krealo, el corporate venture capital de Credicorp, anunció su inversión en Cashea, una startup venezolana que ha reconstruido el acceso al crédito en el país llanero. ¿Cómo lo logró? A través de una solución digital de financiamiento en cuotas y sin intereses para compras cotidianas, tanto en línea como en comercios físicos.
Gracias a esta operación, Krealo concreta su primera inversión en Venezuela y alcanza así un total de 18 inversiones en América Latina.
La apuesta se produce, además, en un contexto económico todavía complejo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta para Venezuela una inflación de 387.4% durante 2026, pese a estimar un crecimiento de 4% del PBI real.
En ese escenario, el crecimiento de una plataforma basada en pagos diferidos adquiere una dimensión distinta: Cashea no compite únicamente por digitalizar una experiencia financiera existente, sino por cubrir un espacio que el crédito tradicional ha dejado tras reducirse considerablemente.
¿En qué consiste Cashea?
La startup nació en 2022 con la meta de restablecer el acceso al crédito y reconstruir la confianza entre consumidores y comercios. Su modelo permite realizar compras mediante un pago inicial y cancelar el saldo restante en cuotas iguales, sin intereses, cada 14 días. Antes de utilizar el servicio, Cashea verifica la identidad del usuario y le asigna una línea de compra.
La propuesta funciona tanto en establecimientos físicos como en compras digitales. La plataforma tiene presencia en categorías de consumo cotidiano, como supermercados, restaurantes y farmacias.
Detrás de esta solución hay una infraestructura diseñada para ampliar el acceso al financiamiento a escala y fortalecer la actividad comercial en Venezuela.
“Invertimos en Cashea puesto que logró escalar un modelo de financiamiento a corto plazo en una de las economías más adversas del mundo, un recorrido del que Credicorp puede extraer aprendizajes valiosos sobre cómo construir y secuenciar productos financieros en contextos difíciles”, señala Adolfo Vinatea, CEO de Krealo.
El atractivo del modelo también radica en el incentivo que ofrece a los comercios. Cashea promociona su servicio señalando que los establecimientos pueden ofrecer financiamiento sin asumir directamente el riesgo asociado al crédito.
¿Cómo se afianzó Cashea en el mercado venezolano?
El crecimiento no ocurrió de inmediato. A finales de 2023, poco más de un año después de su lanzamiento, Cashea sumaba alrededor de 1.2 millones de clientes, según información de Bloomberg recogida entonces por medios especializados. Para octubre de 2024, Caracas Chronicles reportaba que la plataforma era utilizada por cinco millones de venezolanos.
La escala reportada actualmente es todavía mayor. Pedro Vallenilla, cofundador y CEO de Cashea, ha señalado públicamente que la empresa cuenta con más de 10 millones de cuentas de consumidores, una red de 40,000 comercios y más de 100 millones de transacciones realizadas desde su lanzamiento.
Estas cifras adquieren mayor relevancia al contrastarlas con el tamaño de la población del país. El Banco Mundial estima que Venezuela tenía alrededor de 28.5 millones de habitantes en 2025, mientras que el FMI calcula una población cercana a 26.9 millones bajo su propia metodología.
Por ello, la penetración es considerable, aunque conviene hablar de cuentas de consumidores y no asumir que equivalen a más de 10 millones de usuarios únicos o activos.
Cashea también acaba de anunciar que levantó US$ 100 millones de inversionistas internacionales, capital que, según la propia compañía, será invertido íntegramente en Venezuela para ampliar el acceso al crédito y desarrollar nuevos productos. Bloomberg Línea reportó que la fintech busca destinar estos recursos a expandirse más allá de su producto original de financiamiento en cuotas.
“Este financiamiento nos da tanto la capacidad como la responsabilidad de ir más allá de nuestro producto principal de financiamiento en cuotas, desarrollando nuevas formas para que los venezolanos puedan pagar, ahorrar y comprar, y nuevas herramientas para los comercios que los atienden. Lo que estamos construyendo es el tejido financiero de la forma en que Venezuela compra y vende”, comenta Vallenilla.
Del financiamiento en cuotas a una plataforma financiera
Esta declaración abre otra dimensión de la inversión de Krealo. Cashea ya no busca limitarse al modelo conocido como buy now, pay later (BNPL), sino expandirse hacia otros servicios relacionados con pagos y ahorro.
Para Credicorp, entonces, el atractivo del caso podría ir más allá del crecimiento de una fintech venezolana. Como indica Vinatea, esta experiencia permite observar cómo se construye una relación financiera con usuarios que han tenido un acceso restringido al crédito y cómo, a partir de un producto inicial relativamente simple, pueden incorporarse nuevos servicios.
Sin embargo, la escala también plantea interrogantes. El crecimiento de los modelos BNPL ha generado discusiones internacionales sobre el riesgo que algunos consumidores acumulen compromisos de pago sin percibirlos de la misma manera que una deuda tradicional.
¿A quiénes apuntan los BNPL?
Investigaciones académicas realizadas en otros mercados han encontrado que el uso de estos productos puede concentrarse entre consumidores jóvenes o financieramente vulnerables, aunque esas conclusiones no pueden trasladarse automáticamente al caso venezolano.
Por ello, además del número de cuentas o transacciones, indicadores como la morosidad, la recurrencia de uso y la evolución de los límites otorgados serán necesarios para evaluar la sostenibilidad del modelo a largo plazo.
Como parte de su participación en el ecosistema fintech, Krealo continúa ampliando un portafolio que combina innovación financiera con inversiones en distintos mercados latinoamericanos. En el caso de Cashea, el aprendizaje puede resultar particularmente relevante: una compañía que comenzó ofreciendo compras en cuotas intenta convertirse ahora en una plataforma financiera más amplia dentro de una economía donde recuperar el acceso al crédito continúa siendo un desafío.