La electrificación avanza de manera sostenida en el mercado automotriz peruano. Los modelos híbridos todavía concentran buena parte de las ventas de vehículos electrificados, mientras que los eléctricos a batería representan una fracción menor. En ese contexto, la Toyota bZ4X supone un cambio relevante para la firma japonesa.
Se trata del primer vehículo eléctrico a batería que Toyota incorpora a su portafolio local. La SUV llega con un precio introductorio de US$ 56,990, una batería de 73.1 kWh y una autonomía de hasta 456 kilómetros. Sin embargo, la compañía evita plantear el lanzamiento como una carrera inmediata por alcanzar volumen de ventas.
“Más que un volumen, que ya lo tenemos definido, lo que buscamos principalmente es aprender sobre el tipo de uso que le dará el cliente, saber si se siente tranquilo y cómodo con esta nueva tecnología”, explica a Sectoriales Tech Aldo Kobayashi, gerente ejecutivo de División Comercial de Toyota del Perú.
Sin embargo, el camino de la compañía hacia la electrificación no empezó con este lanzamiento: comenzó a trazarse hace 17 años.
Toyota bZ4X y el antecedente del Prius en Perú
Toyota inició su recorrido con estas tecnologías en Perú con el lanzamiento del Prius en 2009. Desde entonces, la compañía estima que más de 8,700 vehículos electrificados de la marca circulan en el país y proyecta superar las 5,000 unidades vendidas durante 2026.
La bZ4X incorpora ahora una nueva alternativa dentro de la estrategia Multi-Pathway de Toyota. La compañía japonesa continuará comercializando híbridos convencionales e híbridos enchufables, mientras que el vehículo eléctrico a batería se suma a ese abanico en lugar de sustituir automáticamente a las tecnologías anteriores.
Durante la presentación oficial, Takuo Muto, presidente y CEO de Toyota del Perú, sostuvo que las necesidades de movilidad y la infraestructura disponible varían según cada mercado. Por ello, la compañía mantendrá en paralelo distintas tecnologías de electrificación.
La decisión cobra especial relevancia en un mercado peruano donde los vehículos 100% eléctricos todavía enfrentan barreras relacionadas con el precio, la infraestructura de carga y el desconocimiento sobre su mantenimiento.
Toyota bZ4X: autonomía de 456 km y 338 HP
La Toyota bZ4X está desarrollada sobre la plataforma e-TNGA, diseñada específicamente para vehículos eléctricos. Su batería de ion-litio tiene una capacidad de 73.1 kWh y ofrece hasta 456 kilómetros de autonomía. Cuenta, además, con dos motores eléctricos —uno delantero y otro trasero— que entregan en conjunto 338 HP.
La configuración incorpora tracción integral AWD E-FOUR y permite acelerar de 0 a 100 km/h en 5.1 segundos. También incluye X-MODE, control de descenso y Grip Control, tecnologías que permiten adaptar el comportamiento del vehículo a distintas superficies.
Con estas características, Toyota busca posicionar a la bZ4X más allá de los desplazamientos exclusivamente urbanos. En cuanto a equipamiento, incorpora una pantalla multimedia de 14 pulgadas, panel digital, Apple CarPlay, Android Auto, cargadores inalámbricos, puertos USB-C y espejo retrovisor digital.
En materia de seguridad, incluye Toyota Safety Sense, ocho airbags, sistema de precolisión, control de crucero adaptativo, monitor de punto ciego y alerta de tráfico cruzado posterior.
Toyota EV Total: la estrategia para resolver la carga
No obstante, la autonomía es solo una parte de la decisión de compra. Antes del lanzamiento, Toyota analizó cuáles eran las principales preocupaciones del consumidor peruano frente a un vehículo eléctrico. Una de ellas apareció con claridad: dónde cargarlo.
“A partir de esta incógnita decidimos que íbamos a crear una serie de soluciones para que el cliente tenga la tranquilidad de que, cuando compre la nueva bZ4X, estará acompañado siempre por la marca”, comenta Kobayashi.
La respuesta es Toyota EV Total. Cada bZ4X incluirá un Wallbox domiciliario de 7 kW, además de un beneficio de hasta US$ 1,000 para su instalación.
Toyota también instalará cargadores de 60 kW en concesionarios seleccionados. Con ellos, la batería puede pasar aproximadamente del 10% al 80% de carga en una hora.
La estrategia busca trasladar buena parte de la carga al domicilio del cliente y reducir así la dependencia cotidiana de una red pública que todavía es limitada.
Mantenimiento y recompra: qué pasa después de comprar la bZ4X
Toyota también busca responder a las dudas que surgen después de la compra. Los mantenimientos se realizarán cada 10,000 kilómetros, con una tarifa anunciada de S/ 450 hasta los 50,000 kilómetros. El primero será gratuito.
La batería de alto voltaje cuenta inicialmente con una garantía de ocho años o 180,000 kilómetros, con la posibilidad de ampliar la cobertura hasta diez años o 200,000 kilómetros bajo las condiciones del programa Toyota 10.
Otra preocupación es el valor residual. “¿Qué pasa cuando quiero cambiar el vehículo o renovarlo por uno nuevo?”, plantea Kobayashi. Para ese escenario, Toyota incorporará la bZ4X a su programa de recompra y ofrecerá KINTO One como alternativa de leasing operativo. Bajo este esquema, el cliente paga una cuota mensual y no asume directamente el riesgo asociado al valor de reventa al término del contrato.
La competencia en electromovilidad empieza así a desplazarse de las prestaciones técnicas hacia el ecosistema que rodea al vehículo: carga, seguros, financiamiento, mantenimiento y opciones de reventa o renovación.