ChatGPT Ads alcanzó una tasa anualizada de ingresos de US$ 1,000 millones menos de 200 días después de que OpenAI comenzara a probar publicidad dentro de su chatbot. El dato llega cuando la plataforma ya es utilizada por decenas de miles de anunciantes y continúa ampliando su presencia internacional.
Se trata de un annualized revenue run rate: una tasa que anualiza el ritmo actual de ingresos. Por ello, el indicador señala que, si ese nivel de facturación se mantuviera durante 12 meses, el negocio publicitario superaría los US$ 1,000 millones en ese período.
El indicador adquiere relevancia por la velocidad con la que se ha desarrollado el producto. OpenAI comenzó a probar anuncios en ChatGPT el 9 de febrero de 2026 en Estados Unidos entre usuarios adultos con sesión iniciada de los planes Free y Go. La compañía asegura actualmente que ChatGPT supera los 1,000 millones de usuarios activos semanales.
La intención como activo publicitario
La propuesta de ChatGPT Ads tiene una particularidad frente a otros espacios digitales. OpenAI plantea que las personas utilizan ChatGPT mientras exploran necesidades, evalúan alternativas y toman decisiones, y que ese contexto puede servir para mostrar publicidad relacionada con lo que están buscando en ese momento.
Una conversación puede incluir, por ejemplo, el objetivo que persigue una persona, los criterios que considera importantes y las restricciones que enfrenta. OpenAI sostiene que su sistema publicitario puede utilizar el contexto de la conversación actual para determinar qué anuncio resulta relevante. Dependiendo del país y de la configuración del usuario, el sistema también puede considerar información procedente de una experiencia más amplia dentro de ChatGPT.
Colin Fleming, CMO de OpenAI, afirma que alrededor del 20% de los usuarios activos semanales de ChatGPT muestran “intención comercial”, según declaraciones recogidas por Adweek.
OpenAI sostiene, a su vez, que los anuncios aparecen claramente identificados y separados de las respuestas de ChatGPT, y que la publicidad no influye en las respuestas generadas por el asistente. También enfatiza que los anunciantes no reciben acceso a las conversaciones privadas de los usuarios.
Ese equilibrio entre contexto, relevancia comercial y confianza será uno de los factores que determinarán hasta qué punto ChatGPT puede consolidarse como un canal publicitario de escala.
Un negocio todavía pequeño frente al desafío financiero
La rapidez del crecimiento no significa que la publicidad haya resuelto el modelo económico de OpenAI.
Documentos financieros de 2025 filtrados y posteriormente reportados por Fortune mostraron ingresos de US$ 13,070 millones, frente a costos y gastos totales de US$ 34,000 millones. La pérdida operativa alcanzó los US$ 20.920 millones.
La publicidad constituye, además, solo uno de los pilares de monetización de OpenAI. La compañía identifica entre sus otras fuentes de ingresos las suscripciones de consumidores, los servicios empresariales y el uso de sus API.
América Latina avanza a velocidades distintas
La expansión publicitaria ya llegó a algunos mercados latinoamericanos. El 11 de agosto, OpenAI informó que ChatGPT Ads había sido lanzado en México y Brasil, junto con Reino Unido, Japón y Corea del Sur.
El acceso para anunciantes, sin embargo, todavía difiere entre países. Brasil y México figuran entre los mercados latinoamericanos donde el acceso self-service a Ads Manager está disponible. Perú no aparece en la lista oficial de países habilitados.
La discusión para el mercado publicitario, por tanto, recién comienza. Más allá del volumen que pueda alcanzar ChatGPT Ads, su aparición abre un espacio donde las marcas pueden intentar llegar al consumidor mientras formula una necesidad, compara alternativas o avanza en una decisión, una característica que OpenAI coloca en el centro de su propuesta publicitaria.
La principal incógnita será si ese contexto conversacional puede traducirse de manera consistente en resultados publicitarios medibles y comparables con los de canales digitales consolidados. OpenAI, de hecho, señala que continuará incorporando nuevos formatos, objetivos, opciones de compra y herramientas de medición a la plataforma, una señal de que el producto publicitario todavía se encuentra en desarrollo.