¿Qué entendemos por programas de bienestar corporativo? Durante años, el concepto se asoció a talleres, campañas internas o descuentos en programas de yoga y fitness. Sin embargo, poco a poco la conversación ha empezado a moverse hacia beneficios más sofisticados y duraderos.
El cambio responde a un mercado laboral donde la salud mental, el descanso, la actividad física y la experiencia del colaborador inciden directamente en la productividad. En ese contexto, impulsar iniciativas aisladas pierden fuerza si no pueden medirse ni sostenerse en el tiempo.
Este fue uno de los ejes abordados durante el II Summit de Felicidad Corporativa de Semana Económica. En el encuentro, Denisse Gálvez, subgerente del programa “Estar Bien” de Rimac Seguros, explicó cómo la compañía ha replanteado su estrategia de bienestar. Ya no basta con medir cuántas personas asistieron a un taller. La prioridad, sostuvo, está en identificar qué indicadores de salud pueden mejorar y qué acciones concretas permiten modificar hábitos en los colaboradores.
Para ello, Rimac ha impulsado iniciativas como Bienestar 360º, un programa que parte de exámenes médicos ocupacionales para identificar indicadores como colesterol, triglicéridos, peso y calidad del sueño. Con esa información, la compañía diseña intervenciones personalizadas en nutrición, actividad física y salud mental. Estas acciones, además, se complementan con dinámicas de comunidad y gamificación para sostener la participación de los equipos.
En paralelo, la aseguradora impulsa el programa “Estar Bien”, orientado a involucrar activamente a los líderes en la promoción del bienestar de sus equipos. La iniciativa incluye capacitaciones dirigidas a mandos medios, vicepresidencias y perfiles C-Level, con foco en autocuidado, carga mental y herramientas para generar mejores condiciones de bienestar en el entorno laboral. Actualmente, el programa cuenta con más de 850,000 personas registradas.
¿Cómo se gestaron estos programas y por qué es importante el rol de una comunidad que acompañe a cada colaborador en la búsqueda de mejores hábitos? Sectoriales GDP conversó en exclusiva con Denisse Gálvez para conocer el enfoque detrás de esta estrategia.
¿Cómo se abordaba inicialmente el bienestar de los colaboradores en RIMAC antes de implementar el programa Bienestar 360º?
Inicialmente, el bienestar de los colaboradores en Rimac respondía a una mirada más tradicional. Se apuntaba a realizar más talleres y actividades: de salud mental o de actividad física, beneficios, descuentos con ciertas empresas o marcas vinculadas al bienestar.
Si bien esas actividades contribuyen, son iniciativas muy aisladas y no necesariamente responden a las necesidades puntuales que pueden tener los colaboradores respecto a su salud, de una manera realmente personalizada.
Con Bienestar 360º, la compañía buscó cambiar ese enfoque. El programa parte de indicadores médicos adaptados a la realidad de cada persona para diseñar planes personalizados.
¿Qué herramientas utilizaron para identificar estos indicadores?
Utilizamos los exámenes médicos ocupacionales tradicionales. A través de pruebas de laboratorio, rayos X y revisión médica, levantamos información clave sobre la salud de cada colaborador.
A partir de esos resultados, se obtienen indicadores como colesterol, triglicéridos, nivel de actividad física y algunos parámetros nutricionales que nos permiten conocer, por ejemplo, qué tan bien se está alimentando la persona.
Con esa información diseñamos un programa que incorpora actividad física y nutrición, pero adaptado a la realidad que muestran los exámenes médicos.
Por ejemplo, no podemos exigirle una actividad física muy intensa a una persona que nunca ha hecho deporte. Por eso, hemos personalizado el proceso para que sea más fácil adaptarse, empezar a moverse.
Imagino que no es muy viable convocar a todos los colaboradores a correr una maratón.
Claro, es imposible. Si es alguien que nunca hacía ejercicio, se puede empezar con actividad física dos veces por semana y dentro de la oficina. Eso es mucho más práctico, porque no tiene que irse a otro lugar, pasar por el tráfico, y puede empezar a moverse.
¿Hubo alguna resistencia en el camino al aplicar este programa?
No hubo una resistencia como tal. De hecho, hemos tenido una participación bastante amplia: alrededor del 50% de las personas identificadas con indicadores fuera de rango en los exámenes médicos se sumó al programa.
Sin embargo, nos gustaría que esa participación siga creciendo. La meta es acercarnos al 80% o incluso superarlo. Ese es parte del trabajo constante de motivación: la empresa puede poner a disposición los programas, pero también es necesario que cada persona encuentre una motivación para seguirlos.
¿Qué estrategias concretas siguen para impulsar estos hábitos?
Una estrategia clave es el uso de la comunidad. En temas de bienestar, el componente social puede hacer una diferencia importante: es mejor acompañarse de amigos, familiares o grupos que se motiven entre sí.
La segunda estrategia está vinculada a la psicología del comportamiento y la gamificación. Activamos juegos y mensajes diarios que ayudan a que la persona logre sus objetivos y se mantenga motivada.
Se trata de dar seguimiento constante, no dejarlo solamente como algo a lo que la persona puede entrar. Más bien, decirle: “No te pierdas mañana de esto, hagamos esta actividad. Vamos a hacer un sorteo entre todos los que participen. Si logras esta competencia, ganas más premios”. Ese tipo de acciones ayuda a mantener la motivación.
¿Dividir estas actividades en pasos pequeños es clave, entonces?
Definitivamente. No hemos diseñado un programa enorme, en el que la persona tenga que hacer muchas cosas para alcanzar un objetivo. La lógica es avanzar con pequeñas acciones, alineadas con la realidad de cada colaborador.
En muchas empresas todavía se mantiene la costumbre de extender los horarios laborales o enviar mensajes fuera de la jornada. ¿Cómo se impulsa la importancia de la calidad del sueño, tomando en cuenta que en Rimac mejoraron los indicadores médicos en este aspecto?
Hay dos componentes. Por un lado, está la educación. A través de talleres y diferentes clases, brindamos información sobre cómo gestionar la calidad del sueño, la higiene del sueño y ciertos hábitos que pueden ayudar a dormir mejor, como dejar el celular a un lado.
Pero también influye lo que la persona hace durante el día. Si come mejor y realiza más actividad física, duerme mejor. Por eso, la mejora de la calidad del sueño no depende de varios componentes.
Y también está el trabajo con los líderes. Si una empresa impulsa un programa de bienestar, pero el líder pide que una persona se quede trabajando hasta tarde, esa persona no va a tener el tiempo necesario para dormir a la hora adecuada.
¿Cuáles son los errores comunes que cometen los líderes al momento de abordar el bienestar? ¿Y cómo buscan remediarlo con este programa orientado a ellos?
Un error frecuente es que el líder piense que no necesita participar en este tipo de programas ni enfocarse en su propio autocuidado.
Es decir: “Yo me preocupo por mi equipo, pero no soy parte de esto porque tengo un seniority diferente. Entonces, tengo que exigirme, sobreexigirme y seguir sobreexigiéndome”.
Por eso, creamos este programa de liderazgo, en el que también invitamos a nuestros clientes a aprender herramientas de autocuidado, revisar cómo están viviendo su propio bienestar e identificar qué herramientas pueden usar para promover el bienestar de sus equipos.
El error, entonces, está en descuidar el autocuidado y caer en la sobreexigencia. Pero es una dinámica que puede empezar a cambiar poco a poco.
¿De qué forma el programa “Estar Bien” integra a los colaboradores y sus familias en este enfoque? ¿Cómo se adaptan a las distintas necesidades de cada empresa?
En los diferentes talleres, clases y programas que realizamos —y que personalizamos según la empresa o la industria— hemos identificado, por ejemplo, que muchas personas quieren participar con sus hijos, esposos u otros familiares. Se pasan la voz y terminan convirtiéndose en miembros de la comunidad.
Por eso, dentro de los programas que desarrollamos, contamos con espacios donde las personas pueden asistir con sus hijos, esposos o familiares. No funciona como en otros casos o empresas, donde quizá se cobra un monto adicional para que un familiar pueda participar.
“Estar Bien” es una plataforma dirigida a todos. Se puede participar con hijos, esposos, familia, papás o mamás. Además, ofrecemos contenido educativo para padres, especialmente para que puedan incorporar a su familia.
Por ejemplo, abordamos temas como loncheras saludables para los hijos, así como herramientas para mejorar o gestionar la salud mental de los hijos y de la familia. En general, brindamos contenido dirigido a ellos, pero también actividades que permiten integrarlos.