Por Rosario Almenara, vicepresidente de LHH Perú
En un mercado laboral en el que la expectativa de vida aumenta y las carreras profesionales se prolongan, los ejecutivos mayores de 60 años adquieren una presencia cada vez más relevante.
Según nuestra experiencia, el 13% de los candidatos graduados de LHH Perú a quienes acompañamos en procesos de transición de carrera supera esa edad.
Este porcentaje demuestra que el talento senior no solo mantiene su vigencia, sino que también es muy valorado por las empresas debido a su experiencia acumulada y a su capacidad para seguir generando impacto.
Las oportunidades laborales para el talento senior
Un ejecutivo que atraviesa un proceso de transición de carrera cuenta con diversas alternativas laborales. Puede recolocarse en una nueva empresa o explorar esquemas más flexibles, como roles fraccionales, un portafolio de actividades, la participación en directorios, asesorías, consultorías, proyectos, emprendimientos, inversiones o docencia.
Un caso frecuente ilustra bien este punto. Un ejecutivo de alto nivel, mayor de 60 años, inicia un proceso de transición tras cerrar una etapa exitosa de su carrera, pero sin tener claridad sobre su siguiente paso. Al explorar las opciones disponibles, redefine su propuesta de valor y opta por combinar distintos roles que le permiten mantenerse vigente, diversificar sus ingresos y ampliar su impacto profesional.
La posibilidad de concretar una o varias de estas opciones dependerá de diversos factores: el perfil del ejecutivo —su experiencia y sector—, el nivel de dinamismo del mercado laboral de su interés y los objetivos económicos, profesionales, personales y familiares que se haya fijado. También influirán sus motivadores de carrera y la claridad con la que proyecte su siguiente etapa.
Una cuestión de actitud
Más allá del camino que elija, existen algunos aspectos clave que conviene considerar.
El primero es la actitud con la que se enfrenta esta nueva etapa. Es fundamental proyectar entusiasmo, una actitud positiva, compromiso, energía y pasión.
El segundo es tener claridad sobre lo que se quiere hacer. Para ello, es importante mantener un mensaje consistente y ser capaz de explicar, de manera precisa y convincente, lo que se quiere hacer de modo que otros estén dispuestos a apostar por uno.
Asimismo, es indispensable identificar y comunicar con claridad el valor que se puede aportar. La trayectoria, los logros y el nivel de expertise constituyen un gran diferencial.
También es recomendable realizar una autoevaluación de aquellos aspectos que pudieron haber quedado rezagados durante la carrera profesional. Algunas áreas serán más exigentes y requerirán mayor atención.
La actualización permanente es otro factor decisivo. Llevar cursos de capacitación permite mantenerse vigente, ampliar perspectivas y fortalecer la confianza en uno mismo.
En esa línea, desarrollar diversas competencias y mantenerse al día con las necesidades actuales de las empresas resulta indispensable. La inteligencia artificial es un factor estratégico para las organizaciones y marcará el inicio de una nueva era. Comprenderla y adaptarse a ella forma parte, hoy, del proceso de mantenerse vigente.
La importancia de consolidar el networking
Por otro lado, es clave trabajar de cerca con la red de confianza. Cultivar relaciones con personas que conocen bien la propia trayectoria, fortalecer los vínculos con mentores y mantenerse visible, tanto en redes como de manera presencial, resulta fundamental.
Finalmente, la versatilidad y una alta disposición para adaptarse a lo nuevo son atributos muy valorados. Aún persisten dudas, sesgos y ciertos mitos. Por ello, es importante demostrar flexibilidad y disposición para aprender de la nueva empresa y sus necesidades.
En resumen, en un mercado laboral que evoluciona con rapidez, la experiencia no pierde valor, sino que se transforma. Superar los 60 años no debería entenderse como un límite, sino como una oportunidad para redefinir el impacto profesional mediante nuevas formas de contribución. Las organizaciones que sepan reconocerlo no solo incorporarán talento, sino también criterio, liderazgo y visión de largo plazo.