El 25% de los trabajadores en Perú está comprometido con su trabajo, mientras que el 46% reporta haber experimentado mucho estrés durante el día anterior, de acuerdo con el State of the Global Workplace 2026 de Gallup. Los resultados ubican al país por debajo del indicador de engagement de América Latina y el Caribe, situado en 30%, y por encima del 43% regional en estrés.
El reporte ofrece una lectura más amplia de la experiencia laboral en el país. En Perú, el 41% de los trabajadores aparece clasificado como thriving (próspero) —una medida con la que Gallup evalúa cómo las personas califican su vida actual y cómo esperan que sea dentro de cinco años—. Además, el 20% reportó altos niveles de ira, el 25% tristeza y el 21% soledad.
Los indicadores no permiten establecer por sí solos qué factores explican estas diferencias ni atribuirlas directamente a determinadas prácticas empresariales. Sí ofrecen, sin embargo, un punto de referencia para comparar la experiencia de los trabajadores peruanos con la evolución regional y global.
Perú queda por debajo del promedio regional en engagement
América Latina y el Caribe presenta uno de los mayores niveles de compromiso entre las regiones evaluadas. El 30% de sus empleados está comprometido, frente al 59% clasificado como no comprometido y al 11% como activamente desconectado. La región ocupa el segundo lugar mundial en engagement, detrás de Estados Unidos y Canadá, con 31%.
Gallup define el employee engagement como el involucramiento y entusiasmo de los trabajadores con su trabajo y lugar de empleo. No equivale, por tanto, únicamente a satisfacción laboral. La clasificación considera aspectos relacionados con las necesidades de las personas en el trabajo, su capacidad de contribuir, el sentido de pertenencia y las oportunidades de aprendizaje y desarrollo.
Dentro de América Latina y el Caribe también aparecen diferencias según posición jerárquica. El 38% de los gerentes está comprometido, frente al 27% de los colaboradores individuales. Entre las mujeres, el indicador llega a 32%, mientras entre los hombres se sitúa en 28%.
El panorama regional de bienestar es igualmente favorable frente al promedio mundial. El 56% de los trabajadores latinoamericanos y caribeños está clasificado como thriving, el porcentaje más alto entre las regiones analizadas por Gallup. En el conjunto global, el indicador alcanza 34%.
Esta diferencia es relevante para interpretar el 41% registrado por Perú: el país se encuentra por debajo del indicador regional, aunque Gallup no atribuye en el informe las diferencias entre países a causas específicas.
El estrés peruano supera el promedio regional
El contraste aparece con mayor claridad en las emociones cotidianas. El 46% de los trabajadores en Perú reporta altos niveles de estrés, tres puntos por encima del 43% registrado para América Latina y el Caribe.
La región, a su vez, se encuentra ligeramente por encima del 40% global. En el caso latinoamericano, el estrés es más frecuente entre mujeres, con 49%, que entre hombres, con 39%. También alcanza 47% entre los menores de 35 años, frente a 40% entre quienes tienen 35 años o más.
En otras emociones negativas, Perú muestra un perfil mixto. La tristeza alcanza 25%, frente a 18% en América Latina y el Caribe y 23% a escala mundial. La ira se sitúa en 20%, por encima del 14% regional pero por debajo del 22% global. En soledad, el 21% registrado para Perú es considerablemente mayor que el 12% regional y cercano al 22% mundial.
Gallup advierte que las emociones negativas entre los trabajadores permanecen, a escala mundial, por encima de los niveles previos a la pandemia, pese a haberse moderado desde sus máximos recientes.
Un mercado laboral percibido con mayores oportunidades
Otro dato del informe ayuda a dimensionar el contexto laboral peruano. El 55% de los trabajadores en Perú considera que es un buen momento para encontrar empleo en la ciudad o zona donde vive. El porcentaje se sitúa por debajo del 60% de América Latina y el Caribe, pero supera el 52% global.
El indicador debe interpretarse con cautela: no significa que el 55% esté buscando otro trabajo o planee renunciar. Gallup pregunta específicamente por la percepción de las condiciones del mercado laboral local.
En América Latina y el Caribe, esta percepción mejoró hasta 60%, lo que coloca a la región entre las de mayor optimismo sobre las posibilidades de encontrar empleo.
Los gerentes explican gran parte del retroceso global
Más allá de las particularidades regionales, el informe muestra un deterioro del engagement a escala mundial. En 2025, el 20% de los trabajadores estaba comprometido, frente al 21% de 2024 y al máximo de 23% alcanzado en 2022 y 2023. Se trata de la primera vez que el indicador global cae durante dos años consecutivos desde que Gallup realiza esta medición.
El deterioro se concentra especialmente entre quienes gestionan personas. El compromiso de los gerentes cayó de 31% en 2022 a 22% en 2025. Entre los colaboradores que no ocupan posiciones gerenciales, en cambio, el indicador pasó de 20% a 19% durante el mismo periodo. Gallup sostiene que la menor vinculación de los gerentes explica la mayor parte de la caída reciente del indicador mundial.
La diferencia adquiere relevancia por el papel que estos líderes desempeñan en la experiencia cotidiana de sus equipos. El reporte señala, además, que el deterioro no es uniforme: entre las organizaciones que Gallup clasifica como referentes en buenas prácticas, el 79% de los gerentes estaba comprometido en 2025, frente al 22% global.
El impacto también tiene una dimensión económica. Gallup estima que el bajo nivel de compromiso costó a la economía mundial aproximadamente US$ 10 billones en productividad perdida en 2025, equivalentes al 9% del PBI global. La organización sustenta esta estimación en sus investigaciones sobre la relación entre engagement y resultados como productividad, rentabilidad y ventas.
Cómo leer los datos de Perú
El State of the Global Workplace 2026 utiliza principalmente información del Gallup World Poll. Para los datos correspondientes a 2025, la investigación reunió 263,810 respuestas a nivel mundial, de las cuales 141,444 correspondieron a personas empleadas. La información fue recogida entre enero y diciembre de ese año.
Gallup precisa, además, que los resultados específicos por país —incluido Perú— y los indicadores regionales se construyen a partir de datos agregados de tres años de encuestas. En el caso de las cifras presentadas como actuales en esta edición, el periodo comprende 2023, 2024 y 2025. Las muestras son, salvo excepciones, probabilísticas y representativas a nivel nacional, y son ponderadas para corregir diferencias de selección y no respuesta.
El informe deja así una fotografía con matices para Perú. El país presenta un nivel de engagement inferior al promedio de América Latina y el Caribe y un nivel de estrés superior al regional. Pero esos indicadores, por sí solos, no permiten determinar sus causas ni medir el desempeño de las políticas de Recursos Humanos de las empresas peruanas. Funcionan, más bien, como un benchmark para identificar dónde se encuentra la fuerza laboral local frente a su entorno y qué variables requieren una evaluación más profunda dentro de cada organización.