La industria del marketing digital en Latinoamérica atraviesa una transformación inédita, impulsada por la inteligencia artificial generativa, el auge del audio digital y el retorno de la nostalgia como herramienta de conexión emocional. Así lo señalan los principales líderes del sector consultados por Merca 2.0 en su edición especial Digital Marketing Leaders, de junio de 2026.
Este panorama exige a las marcas repensar sus modelos operativos, mientras el Mundial 2026 se perfila como el escenario de prueba definitivo para estas nuevas dinámicas.
La IA generativa transforma la experiencia del fan en el Mundial
El Mundial 2026, que se celebra en México, Estados Unidos y Canadá, está marcando un antes y un después en la integración de tecnología publicitaria dentro del contenido deportivo.
Por primera vez en la historia de una Copa del Mundo, los anuncios se insertarán directamente en las transmisiones de los partidos mediante tecnología de realidad aumentada y algoritmos de personalización en tiempo real.
“Hoy el reto no es solo estar presente en los canales digitales, sino entender cómo conectar de manera relevante, ágil y consistente con las audiencias, sin perder la esencia de la marca”, señala Ximena Palma, digital marketing and e-commerce manager de Adidas México, una de las marcas con mayor exposición en el evento deportivo.
La implementación de IA generativa está permitiendo que las marcas creen experiencias personalizadas para cada segmento de fanáticos, desde contenido adaptado por idioma y región hasta ofertas comerciales vinculadas al desempeño de equipos específicos. Esta tecnología representa un salto cualitativo frente a los formatos tradicionales de patrocinio estático.
El audio digital emerge como nuevo territorio publicitario
Las plataformas de streaming de audio se han consolidado como un canal publicitario de alto impacto para las marcas latinoamericanas. Según datos del sector, el audio digital ya alcanza a la mayoría de los internautas en México, lo que genera oportunidades de segmentación que combinan contexto, momento de consumo y estado emocional del usuario.
Paul Forat, head de Amazon Music para América Latina, describe esta evolución en términos contundentes: “Hoy las marcas no solo ‘hablan’: escuchan, responden y cocrean con comunidades que tienen voz, contexto y expectativas muy altas de autenticidad”.
El fenómeno coincide con cambios en los hábitos de consumo de las generaciones más jóvenes. Millennials y centennials muestran una preferencia creciente por experiencias digitales integradas, incluido el uso de transferencias electrónicas instantáneas por encima del efectivo. Esto refleja una digitalización acelerada de su vida cotidiana y de sus interacciones con las marcas.
La nostalgia noventera se convierte en estrategia dominante
En un giro que pocos anticiparon, la nostalgia por los años noventa se ha consolidado como una de las apuestas más fuertes del marketing en 2026. Marcas de diversos sectores están recurriendo a referencias culturales de esa década para fortalecer la conexión emocional con consumidores que vivieron su infancia o adolescencia en ese periodo.
El caso de Hershey ilustra esta tendencia: la compañía chocolatera lanzó una línea de Kisses en colaboración con Pokémon, con el objetivo de posicionarse en la industria de la cultura pop mediante una asociación que evoca dos décadas de historia compartida con sus consumidores.
“El marketing de nostalgia no consiste simplemente en mirar hacia atrás, sino en reconstruir conexiones emocionales que trascienden generaciones”, explican expertos del sector consultados en el análisis de tendencias. Esta estrategia ha demostrado ser particularmente efectiva en categorías donde la diferenciación funcional se ha vuelto difícil de sostener.
La hiperpersonalización plantea dilemas éticos
La capacidad de las marcas para conocer a sus consumidores ha alcanzado niveles que generan preocupación incluso entre los propios profesionales del marketing. La hiperpersonalización ha evolucionado más allá de la segmentación por edad o género, y ahora puede inferir estados emocionales, cambios de hábitos o momentos de vulnerabilidad de los usuarios.
Paz Terluk, board member y country manager México de MarketLogic, reflexiona sobre este cambio de paradigma: “Hoy liderar marketing digital ya no significa solamente entender plataformas, algoritmos o automatización. Significa entender personas”.
El riesgo de “saber demasiado” sobre los consumidores plantea interrogantes sobre los límites éticos de la personalización. Las marcas más sofisticadas están comenzando a establecer protocolos internos que definen hasta dónde es apropiado utilizar la información disponible, al reconocer que la confianza del consumidor es un activo que puede erosionarse rápidamente.