Por Giselle Rodríguez, líder del área de Talent Connect de LHH DBM Perú
Por lo general, no nos detenemos a reflexionar sobre nuestras verdaderas fortalezas hasta que, en una entrevista, nos piden un ejemplo concreto y, de pronto, nos quedamos en blanco.
Esta situación puede resultar incómoda y frustrante, y suele ocurrir porque recurrimos a respuestas cliché: elegimos atributos "bonitos" o "vendedores", pero que en realidad no nos representan ni nos pertenecen.
Los reclutadores identifican con facilidad esas respuestas prefabricadas. Por eso, conviene recordar que, así como cada persona es única, cada profesional también lo es: cada uno tiene su propio estilo de trabajo, su propia experiencia y sus propias fortalezas.
Tener claridad sobre estas habilidades nos permitirá diferenciarnos en un entorno profesional cada vez más competitivo y exigente.
La mejor manera de identificar nuestras verdaderas fortalezas es revisar nuestros logros. Detrás de cada uno no solo está lo que sabemos hacer, sino también nuestra manera particular de hacerlo. Cada éxito, por pequeño que parezca, revela habilidades y actitudes valiosas en el ámbito laboral.
➡️ Identifica tus logros: ¿cómo reconocer un logro? Puede expresarse de distintas maneras: hacer más con menos, obtener mejores resultados con los mismos recursos o alcanzar lo mismo con menos. También implica encontrar una forma más simple, más eficiente o distinta de hacer algo. Como ves, un logro no supone necesariamente hacer algo totalmente nuevo o disruptivo, sino hacerlo de modo más efectivo.
➡️ Analiza tus habilidades y haz una lista: una vez identificados tus logros, analiza qué habilidades —más allá de las técnicas— pusiste en práctica para alcanzarlos. Allí están tus fortalezas reales. Tenerlas claras te permitirá responder con mayor seguridad y solidez en las entrevistas por competencias, hoy ampliamente utilizadas por las empresas para evaluar candidatos.
➡️ Agrégalas a tu perfil: finalmente, incorpora estas fortalezas en tu CV, en tu perfil de LinkedIn y en tus presentaciones orales. Hazlo de forma natural, priorizando las más relevantes para no saturar a tu interlocutor ni proyectar una imagen forzada o poco auténtica.
En resumen, reconocer y comunicar nuestras verdaderas fortalezas es esencial para diferenciarnos en el ámbito profesional. Revisar nuestros logros nos permite identificar no solo habilidades técnicas, sino también aquellas cualidades personales que nos hacen únicos.
La clave está en mostrarte genuino: eso no solo te ayudará a destacar, sino también a conectar de forma más efectiva con quienes te escuchan.