La memoria RAM se ha encarecido porque la inteligencia artificial (IA) está reordenando la cadena global de semiconductores. No se trata únicamente de una subida coyuntural de precios, sino de un desbalance entre una demanda acelerada —sobre todo desde centros de datos— y una oferta que no puede ajustarse con la misma velocidad.
Gartner estima que los precios combinados de DRAM (tipo de RAM más usado en dispositivos) y unidades SSD (discos de almacenamiento de estado sólido) subirán 130% hacia fines de 2026, frente a los niveles de 2025. Ese incremento elevaría los precios de las PC en 17% y de los smartphones en 13%. Además, proyecta que los envíos globales de computadoras caerán 10.4% y los de celulares 8.4% en 2026, en comparación con el año anterior.
Hay varios motivos estructurales que explican el fenómeno.
- La IA cambió la demanda de memoria
El primer factor es la demanda. IDC señala que, desde fines de 2025, el ecosistema global de semiconductores enfrenta una escasez inédita de memoria, con efectos que podrían persistir hasta 2027. La causa principal es que los centros de datos de IA están demandando más memoria de la que el mercado puede proveer.
La diferencia frente a ciclos anteriores es la intensidad del consumo. Los servidores de IA y los entornos empresariales requieren mucha más memoria por sistema que los dispositivos de consumo. Por eso, la expansión de infraestructura de IA está absorbiendo una proporción desmedida de la capacidad global disponible.
Counterpoint Research también registra la presión en precios: reportó que los precios de memoria subieron entre 80% y 90% en el primer trimestre de 2026, frente al cuarto trimestre de 2025, con DRAM, NAND y HBM en máximos.
- La industria prioriza componentes de mayor margen
La segunda razón está en la oferta. IDC sostiene que los principales fabricantes —Samsung Electronics, SK Hynix y Micron Technology— están reasignando capacidad hacia componentes de mayor margen, como HBM y DDR5 de alta capacidad, usados en centros de datos de IA.
Eso reduce la disponibilidad de memoria de uso general para smartphones, PC y otros dispositivos. IDC lo resume como una reasignación estratégica de la capacidad mundial de obleas de silicio: cada wafer destinado a HBM para una GPU de Nvidia es capacidad que deja de ir a memorias para laptops o smartphones de gama media.
La consecuencia es doble: hay más demanda por memoria vinculada a IA y, al mismo tiempo, menos capacidad disponible para segmentos tradicionales. Por eso, IDC espera que en 2026 el crecimiento de oferta de DRAM y NAND esté por debajo de sus promedios históricos, con aumentos de 16% y 17% interanual, respectivamente.
El impacto ya llega al presupuesto empresarial
Para las empresas, el efecto no se limita al precio de una laptop. Gartner prevé que, por el aumento de costos, la vida útil de las PC se extenderá 15% entre compradores empresariales y 20% entre consumidores hacia fines de 2026. Eso puede aliviar el gasto de corto plazo, pero también eleva riesgos asociados a seguridad, soporte y gestión de equipos más antiguos.
ITPro recoge una señal aún más directa para el mundo corporativo. Una encuesta de Vespertec citada por el medio indica que 53% de los líderes de TI ya está sintiendo el impacto del aumento de costos de memoria, mientras 39% espera verse afectado pronto. Entre quienes ya fueron impactados, 72% reporta haber retrasado o cancelado proyectos previstos para 2026.
El problema principal, según esa encuesta, no es solo conseguir componentes. Solo 12% identifica la disponibilidad como el mayor obstáculo; en cambio, 37% apunta a la dificultad de justificar internamente costos más altos.
Menos memoria, más precio o ambas cosas
El alza también cambiará la configuración de los dispositivos. IDC anticipa que algunos fabricantes empezarán a vender nuevos equipos con menos memoria o almacenamiento que antes. Un smartphone que hace un año podía salir con 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento podría llegar con 8 GB y 128 GB al mismo precio, o incluso más caro. En PC, la misma dinámica podría reducir configuraciones base de RAM y SSD.
La presión será mayor en la gama baja. IDC advierte que los smartphones económicos y las PC de entrada tienen márgenes muy reducidos, por lo que muchos fabricantes tendrán que abandonar ciertos precios o vender equipos con especificaciones más débiles.
Un insumo técnico se vuelve decisión estratégica
La memoria era vista durante años como un componente más dentro del costo tecnológico. En 2026, empieza a comportarse como un recurso estratégico. Su precio puede alterar presupuestos de infraestructura, retrasar proyectos de transformación digital, encarecer renovaciones de equipos y obligar a revisar hojas de ruta tecnológicas.
Para la alta dirección, la pregunta ya no es solo cuándo comprar hardware, sino cómo planificar capacidad tecnológica en un mercado donde la IA compite por los mismos insumos que sostienen la operación diaria. La presión sobre la RAM muestra que la adopción de inteligencia artificial no solo transforma procesos; también redefine los costos básicos de la infraestructura empresarial.