Por Érika Alejos, Executive Search Partner de Amrop Perú
Las empresas se fusionan o adquieren por diversas razones estratégicas. Más que crecer por crecer, las empresas buscan acelerar su expansión, ganar eficiencia y reducir riesgos.
Si pensamos en crecimiento, algunas formas de lograrlo son ingresar a nuevos mercados, captar nuevos clientes de manera orgánica e, idealmente, aumentar la participación de mercado.
Si pensamos en eficiencia, puede haber oportunidades para optimizar costos en personal, oficinas o proveedores, así como para aprovechar economías de escala.
Si pensamos en disminuir riesgos, una fusión o adquisición puede acortar la curva de aprendizaje, diversificar, reducir la dependencia de un solo negocio o marca, e incorporar know-how, innovación, patentes, tecnología y un sinnúmero de factores que podrían asegurar mayor éxito. Uno de ellos puede ser disminuir la competencia, consolidar el mercado y reducir la presión sobre los precios.
Muchas veces, las empresas evalúan todas estas variables con gran minuciosidad, las traducen en cuadros de Excel y las analizan a profundidad para no dejar ningún cabo suelto.
Sin embargo, más del 70% de las fusiones y adquisiciones no logra cumplir sus objetivos, y en el 25% de los fracasos la causa está en haber subestimado una variable fundamental: el factor humano y la integración cultural, según McKinsey.
Gestionar la incertidumbre en momentos de cambio, cuidar una comunicación transparente y oportuna, y acompañar la integración cultural es fundamental para conducir procesos de integración respetuosos. No se trata solo de retener al talento clave, sino también de tratar con dignidad al talento del cual eventualmente se podría tener que prescindir.
Convocar y reunir a stakeholders que actúen como guardianes de la integración puede ayudar a transmitir y reforzar los mensajes adecuados, así como a evitar malos entendidos o dudas no resueltas que generen especulaciones, deterioren el clima interno y pongan en riesgo los buenos resultados del proceso.
En procesos de fusiones y adquisiciones suele haber mucha incertidumbre. Como consecuencia, aumenta el estrés laboral, cae la productividad y se pone en riesgo el éxito del negocio en el mediano y largo plazo.
El impacto emocional de estos procesos genera estrés, ansiedad e incertidumbre entre los empleados, ante la posibilidad de cambios en la cultura, el liderazgo o la pérdida de empleo.
El 30% de los fracasos en la integración se explica por la incompatibilidad entre culturas organizacionales, fallas de comunicación, duplicidad de funciones y falta de claridad en los objetivos. Por ello, es fundamental gestionar adecuadamente la integración cultural, alinear la comunicación y generar espacios de confianza que permitan escuchar y acompañar estos procesos.
La comunicación constante, honesta y oportuna por parte de los líderes es clave para consolidar tanto el negocio como la cultura de manera genuina, preservando la confianza, la cohesión de los equipos y, sobre todo, el compromiso.
Cuidar la transición mediante una comunicación clara y una atención genuina a las personas permite evitar la fuga de talento, fidelizar desde etapas tempranas a líderes y colaboradores clave, y diseñar de manera conjunta una estructura más estratégica de cara al futuro.
Finalmente, aquello que no puede plasmarse en un Excel también es crítico en los procesos de fusiones y adquisiciones. En gran medida, los negocios son negocios por las personas.
Si las personas no están bien, es difícil —o casi imposible— alcanzar resultados sostenibles. Por eso, tener una mirada 360 sobre el cuidado de la gente no es negociable.
Las empresas suelen tener culturas distintas. En esa línea, cuando se fusionan o adquieren, es frecuente que hayan sido competidoras o que se encuentren en etapas de madurez y tamaños diferentes, con estilos de liderazgo también distintos, entre otras variables relevantes que siempre deben considerarse.
Comunicar con transparencia, integrar equipos, generar sinergias y valorar las fortalezas de cada cultura, promoviendo una lógica de ganar-ganar, puede ser decisivo para asegurar un éxito sostenible.