“El liderazgo efectivo hoy no solo depende de la experiencia técnica, sino también de la capacidad de gestionar personas y cultivar una cultura organizacional sólida”, explica Juan Antonio Rozas, director asociado de Trust Consulting.
Una afirmación que no sorprende si consideramos que las empresas peruanas enfrentan desafíos como la transformación digital y la coexistencia de distintas generaciones en el entorno laboral.
Estas tendencias ya están redefiniendo las reglas del juego y, por ello, representan un punto de inflexión para el liderazgo empresarial.
Según Trust Consulting, un líder preparado para el futuro debe integrar habilidades blandas y analíticas que potencien tanto la innovación como la conexión interna. En esta edición, presentamos cinco claves que marcan la diferencia:
1️⃣ Las habilidades sociales ganan importancia con el tiempo: al inicio de la carrera, las habilidades técnicas suelen ser prioritarias; sin embargo, conforme se asumen puestos de mayor responsabilidad, las competencias blandas —como la comunicación, la empatía y el trabajo en equipo— se vuelven determinantes.
2️⃣ La cultura organizacional no se delega: el líder es “el guardián de la cultura”. No basta con cumplir indicadores de corto plazo; cuidar el ambiente laboral y los valores de la empresa es lo que garantiza resultados sostenibles. Una organización puede funcionar como un hogar: todos sus integrantes cocrean el ambiente y son responsables de mejorarlo.
3️⃣ Alinear a los líderes y comunicar con una sola voz: el comité gerencial debe estar totalmente comprometido con la misión y la visión corporativa. Aunque existan diferencias internas, las decisiones deben comunicarse de manera unificada para generar confianza en toda la organización
4️⃣ Conocer el negocio para atraer el talento adecuado: tanto los responsables de RR. HH. como los headhunters deben entender en profundidad el sector en el que operan.
“Un CV brillante no garantiza el encaje cultural, por lo que recomiendo evaluar no solo las capacidades técnicas, sino también la afinidad con los valores de la empresa”.
Además, sectores como minería, banca, retail y tecnología requieren equipos ágiles capaces de adaptarse a cambios regulatorios y económicos, lo que refuerza la necesidad de fortalecer el liderazgo empresarial desde una perspectiva local.
5️⃣ Planificar la sucesión es clave: es recomendable identificar las posiciones críticas de la compañía y preparar reemplazos internos o externos. Incluso resulta útil establecer alianzas con equipos de otros países para fortalecer el talento disponible. Los desafíos de liderazgo atraviesan todos los sectores empresariales en un contexto de transformación permanente:
“Gestionar equipos diversos potencia el desempeño y la innovación, y también refuerza la resiliencia corporativa ante cambios económicos y regulatorios. Esto se traduce, a largo plazo, en una rentabilidad sostenida gracias a una gestión eficiente y oportuna”, finaliza Rozas.